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jueves, diciembre 21, 2006

Refrescos y riesgos de obesidad

Refrescos y riesgos de obesidad
¿Por qué los diputados y senadores mexicanos de oposición se negaron a aprobar un impuesto extra de un 5 % a los refrescos, si estos se han identificado como la causa principal de la caries, el sobrepeso, la obesidad, la diabetes, la artritis, cardiopatías y algunos tipos de cáncer?
Para los señores legisladores, más importante que defender la salud del pueblo mexicano, es defender las ganancias desmedidas de las empresas multinacionales y también mexicanas que lucran a expensas de la salud de los ciudadanos a quienes deberían de defender.
Curiosamente varios de esos mismos legisladores (que además se ven ostensiblemente obesos y panzones), se dicen de izquierda y contrarios al neoliberalismo y al mercantilismo, sin embargo, paradójicamente, en este caso defienden intereses espurios y contrarios al bien común del pueblo mexicano.
A continuación anexo una nota periodística que trata algunos aspectos sobre este tema.
Atentamente,
Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado.

20 de diciembre de 2006

El consumo de refrescos ha aumentado considerablemente en las últimas décadas, acompañado por un aumento paralelo de la prevalencia del sobrepeso y la obesidad, aseguran expertos.
MÉXICO, DF.- Investigaciones del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, alertan que existe una posible correlación entre el abundante consumo de refrescos y la pandemia de obesidad. Esto, debido a la excesiva ingesta de jarabe de alta fructosa utilizado industrialmente para endulzar las bebidas gaseosas, que según expertos, podría estar dañando la salud de los mexicanos.
El consumo de refrescos ha aumentado considerablemente en las últimas décadas, acompañado por un aumento paralelo de la prevalencia del sobrepeso y la obesidad, aseguran expertos.
Informes de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas, ANPRAC, indican que “desde hace más de cien años, el pueblo mexicano ha encontrado en la industria refresquera una fuente de productos para su alimentación básica a precios accesibles”. Asimismo, en días recientes, la industria refresquera entregó a la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados un estudio en el que advierte que aplicar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios de cinco por ciento a refrescos y aguas carbonatadas “afectaría principalmente a la economía de los hogares de menores ingresos y ocasionaría un fuerte deterioro en la capacidad de compra de las familias, además de pérdidas de empleos”.
Sin embargo y en contraste, científicos y profesionales de la salud han buscado las causas detrás del considerable aumento de peso que se ha observado en la población mexicana, centrando su atención en la posible relación entre obesidad, deterioro de la salud y por tanto de la economía, y el excesivo consumo de refrescos sobre todo en los hogares de menores ingresos.
En rigor, para el doctor Alberto Zúñiga, jefe del Departamento de Nutriología Clínica del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, el alto consumo de fructosa -en forma de jarabe de maíz de alta fructosa incluido en las bebidas gaseosas-, puede ser un factor importante en el aumento de los índices de obesidad y enfermedades relacionadas.
Según el experto, el jarabe de maíz de alta fructosa está dominando el proceso de endulzamiento de los refrescos en México; y a su decir, hay evidencias que hacen considerar que la composición (45 por ciento glucosa y 55 por ciento fructosa en ciertos refrescos) está afectando la dieta del mexicano; porque, entre otras razones, no satisface los mecanismos de saciedad.
“Los refrescos tienen más fructosa de la adecuada, continúa Zúñiga. Incluso es más barato el jarabe de maíz de alta fructosa que el azúcar de caña”, agrega el especialista.
12 kilos anuales de sobrepeso
Asimismo, en promedio, el consumo anual per cápita de refrescos en el país es de 120 litros . De este volumen, el 74 por ciento del consumo se concentra en refrescos de sabor de cola; lo cual también significa que un mexicano promedio ganará 12 kilos anuales de peso debido al consumo excesivo de bebidas gaseosas” asegura el especialista.
Una sola lata de refresco representa aproximadamente 13 cucharadas chicas de azúcar, -usualmente en forma de jarabe de maíz de alta fructosa-; lo cual, incrementa la posibilidad de ser obeso en 1.6 por ciento en cada lata adicional”, alerta el especialista.
En consecuencia, se ha propuesto que el refresco es un alimento que no contribuye a la saciedad, y que por tal motivo podría ser causa del fenómeno de obesidad que evoluciona actualmente entre la población mexicana. “Esta hipótesis sugiere, que el aumento de la obesidad comenzó cuando se incrementó el uso de jarabe de maíz de alta fructosa en los refrescos”, continúa Zúñiga.
Lo que la fructosa pasa por alto
Las bebidas azucaradas son endulzadas artificialmente ya sea con azúcar de mesa (sacarosa); jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF); aspartame y edulcorantes no nutritivos como la sucralosa y el acesulfame, entre otros; sin embargo, para Alberto Zúñiga, la problemática potencial del jarabe de maíz de alta fructosa que se utiliza para endulzar la mayoría de los refrescos, radica en que la fructosa pasa por alto las señales endocrinas y las vías metabólicas diseñadas en el humano para el manejo de este tipo de moléculas. “De modo que estaríamos ante la entrada de energía ‘por fuera de la aduana’ de nuestro sistema”, la cual que no es percibida por el organismo y favorece, a su vez, el almacenamiento de grasa en el organismo originando posibles consecuencias de sobrepeso e incluso obesidad”.
A su vez, informes de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas ANPRAC, indican que en México el gasto de los hogares en refrescos es mayor que algunos productos básicos como la tortilla y el frijol.
Al respecto, para el doctor Héctor Bourges, Premio Nacional de Divulgación de la Ciencia, y Director de la División de Nutrición del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, en México se ha producido un deterioro creciente de los hábitos de alimentación y de autodeterminación alimentaria de la sociedad, relacionados con la pérdida de tradiciones alimentarias muy valiosas y una gran confusión generada por malas prácticas de mercadotecnia que por desgracia son cada vez más frecuentes.
“Es un lugar común referirse al estilo de vida como determinante del incremento observado en enfermedades crónicas, pero más que un estilo de vida -del que cada individuo parecería responsable-, son los procesos socioeconómicos y culturales, los que están determinando las tendencias del consumo de refresco del mexicano”, comenta el experto.
En este sentido, el pasado mes de septiembre se presentó la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006, en la cual se registró que está por arriba de su peso corporal casi el 70 por ciento de los adultos, 32 por ciento de los jóvenes entre 12 y 19 años de edad, 26 por ciento de los niños escolares y cinco por ciento de los niños preescolares; razón por la cual, para el doctor Bourges es tiempo de actuar, para así evitar el aumento de enfermedades de gran importancia para la salud como la hipertensión, la enfermedad cardiovascular, la diabetes, que figuran ya entre las primeras causas de morbilidad y mortalidad en México en el escenario actual donde prevalece la obesidad y el sobrepeso.
En consecuencia, para Bourges, las bebidas edulcoradas, en particular el refresco de cola, tiene pocos beneficios nutricionales y aumentan el riesgo de diabetes, fracturas y caries dentales; y dadas que las tasas globales de incidencia de sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes va en aumento, es imperativo para el especialista aplicar estrategias de salud pública, como la educación sobre la ingesta de bebidas y alimentos, acompañadas de campañas de concientización en los medios masivos de comunicación.
“Las multinacionales del sector alimentario se dedican a producir alimentos con bajo valor nutritivo y altas ganancias económicas, y las redes de distribución de la industria de refrescos funcionan a la perfección asegurando el fácil acceso y la disponibilidad de sus productos a cualquier hora y en cualquier lugar, a través de expendedores de refrescos en detrimento de la salud del consumidor”, alerta.
Asimismo, la Asociación Mexicana de Estudios para la Defensa del Consumidor, (Amedec) ha confirmado que casi el 83 por ciento de la población mexicana no incluye leche en su dieta por su alto precio, lo cual genera que las ventas anuales de leche representen casi la mitad de lo que el país gasta en refrescos.
Según la Amedec, el consumo de refrescos de cola “constituye la más grave distorsión de nuestros hábitos de alimentación, pues lleva a la ingestión de calorías vacías, es decir, con cero proteínas, cero vitaminas y cero minerales”.


Lic. Nut.Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña
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INFLAMACION

Estimada Agatha Julio,
 
Si, soy nutricionista.
 
Sobre tus preguntas, acerca de la inflamación celular, te puedo comentar es que es el resultado de diversos factores bioquímicas, en los que a su vez influyen diversos factores medio ambientales.
 
Hay diferentes formas de explicarlo, pero, yo te lo comentare a mí manera. El desequilibrio químico producido por un estado de malnutrición, carga de estrés excesiva e intoxicación, altera la estructura y funcionalidad celular.
 
El conjunto de factores antinaturales de la vida moderna, impone una carga de estrés extra a nuestro organismo, eso eleva el requerimiento de varios nutrimentos, en especial el de vitamina C, vitamina E, vitamina B-5 (acido pantoténico), magnesio, y algunos aminoácidos.
 
La alimentación moderna ha sido empobrecida por la industria alimentaria, en muchos nutrimentos esenciales, y no esenciales (pero importantes para la salud), siendo en muchas ocasiones incapaz de suministrar los requerimientos mínimos recomendados de nutrimentos, y con mayor razón, incapaz de satisfacer la demanda extra impuesta por el estrés de la vida moderna.
 
Por otra parte, el cuerpo humano es en la actualidad literalmente bombardeado por un sinnúmero de sustancias y radiaciones toxicas. En el aire, en el agua, en el seno de nuestros hogares y recintos donde nos desenvolvemos, y en los alimentos, se encuentran numerosas sustancias toxicas, y radiaciones peligrosas.
 
La suma de esos factores predispone fuertemente a todo tipo de procesos inflamatorios.
 
En primera instancia se produce una alteración de las propiedades geológicas de la sangre, por un incremento de su densidad y viscosidad. Aumenta la reactividad plaquetaria y la formación de miles de microscópicos coágulos.
 
Las arterias se esclerosan y endurecen, su luz interna disminuye.
 
Las proteínas del endotelio vascular y de la sangre se glucocilan (caramelizan) por la acción del exceso de glucosa suministrado por la alimentación moderna, lo cual hace que la sangre se vulva aun mas pegajosa.
 
Todo eso hace que disminuya el volumen de la sangre que llega a las células, lo cual disminuye a su vez el suministro de nutrimentos y de oxigeno a las células.
 
Las grasas industrializadas son fuente importante de ácidos grasos desnaturalizados y altamente tóxicos, ácidos grasos poliinsaturados, pero parcialmente o totalmente hidrogenados, y ácidos grasos poliinsaturados de configuración cis-trans.
 
Esos ácidos grasos industrialmente alterados se incorporan a las membranas y estructuras celulares modificando sus propiedades químicas y su funcionamiento.
 
Por ejemplo, la membrana celular pierde su permeabilidad selectiva, lo cual permite que pase al protoplasma celular una mayor cantidad de sustancias tóxicas.
 
Pero también se modifica la producción y equilibrios de sustancias sumamente importantes, potentes y vitales para la salud celular: de los eicosanoides.
 
El tema de los eicosanoides es muy complejo, pero en resumidas cuentas hay dos grupos antagónicos entre si. Uno de eicosanoides pro-inflamatorios, y otro de eicosanoides anti-inflamatorios. El desequilibrio que ocasiona la dieta moderna inclina la balanza a la producción de los eicosanoides pro-inflamatorios.
 
Otro problema ocasionado por la dieta moderna es que su exceso de carbohidratos, grasas enrarecidas y sustancias toxicas, produce un agotamiento de las glándulas suprarrenales, lo cual deteriora el sistema inmunológico y aumenta considerablemente los procesos inflamatorios de todo tipo.
 
Aun más, la dieta moderna produce insuficiencia enzimática, lo que agudiza los procesos inflamatorios y las enfermedades.
 
Es importante tener en cuenta que la cantidad y tipo de carbohidratos que se consumen influyen indirectamente en lo que se conoce como cascada de eicosanoides. ¿Cómo? Cuando hay un exceso de glucosa en la sangre, se estimula un exceso en la secreción de insulina, lo cual activa la síntesis de la enzima delta 5 desatursa, y esto a su vez incrementa de manera patológica la producción de acido araquidónico, precursor de los eicosanoides proinflamatorios.
 
Y bueno, pues a grandes rasgos y grosso, modo estas son las bases fisiopatológicas subyacentes a los procesos inflamatorios y a las enfermedades crónico-degenerativas.
 
Ya sea artritis, colitis, diverticulitis, etcétera.
 
¿Que se puede hacer para prevenir, o revertir las enfermedades y trastornos inflamatorios?
 
Yo recomiendo a mis pacientes, alumnos y clientes que:
 
  1. Supriman de su dieta todos los alimentos refinados y muy procesados. Azúcar, harinas, aceites, margarina y todos los alimentos artificiales que tienen como ingrediente estos productos.
  2. Solo deben comerse carbohidratos integrales.
  3. Que eviten todo exceso de carbohidratos aunque sean naturales e integrales, los carbohidratos se deben consumir con moderación, no con el exceso que recomienda la nutriologia oficial.
  4. Como fuentes de grasas, solo recomiendo consumir aceite de oliva prensado en frío (extravirgen), aguacate, aceitunas, con mucha moderación algunas semillas oleaginosas y algo de mantequilla de vez en cuando.
  5. Una proporción importante de alimentos de deben de consumir crudos para proporcionar enzimas y coenzimas al organismo.
  6. De preferencia y siempre que se pueda, es conveniente elegir alimentos orgánicos.
Un suministro extra de nutrimentos es conveniente, según el caso particular de cada persona, pero a grades rasgos se puede recomendar:
 
  1. Vitamina E natural de 400 unidades tres veces al día.
  2. Vitamina C de 1000 natural de 1000 miligramos, tres veces al día.
  3. Un compuesto multivitamínico que tenga todo el complejo B.
  4. Magnesio de 200 a 400 miligramos tres veces al día.
  5. Ácidos grasos omega tres (aceite de salmón) de 1000 miligramos una al día.
  6. Aceite de Prímula (fuente de acido gamma Linolénico) de 500 miligramos 1 al día.
En casos severos se puede agregar al tratamiento:
 
  1. Ácido alfa lipoico de 200 miligramos 1 al día.
  2. Coenzima Q 10 de 30 miligramos, 3 veces al día.
  3. Acidó pantoténico de 500 miligramos 1 al día.
En caso de inflamación de las articulaciones, es muy útil agregar:
 
  1. Sulfato de glucosamina, tres veces al día.
  2. Sulfato de condroitina, tres veces al día.
  3. MSM (metil sulfonil metano), 3 veces al día.
Agatha, espero te pueda ser útil esta información, si deseas alguna explicación mas sobre alguno de los aspectos mencionados, por favor solicítamela.
 
Atentamente,
 
¡FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO!
 
Miguel Leopoldo Alvarado.

agatha julio <agathajulio@gmail.com> escribió:
qué sabe de la inflamación celular y cómo hay que combatirla? cómo se genera , que es y todo eso... por favor informeme... gracias: Agatha Julio

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Lic. Nut.Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña

Acerca de mí

Mi foto

Miguel Leopoldo Alvarado Saldaña.
Mexicano por nacimiento, radico actualmente en Seattle Washington.
Me encuentro desarrollando una asociación internacional denominada: Asociación Hispano Americana de Nutriología Alternativa Ortomolecular y Antienvejecimiento, Asociación, Civil., AHANAOA A. C.), así como el instituto denominado Biogenesis Institute LLC, of Seattle Washington, ambos organismos enfocados a investigar, educar y promover una salud óptima, por medio de una alimentación biológica, saludable, nutrición ortomolecular, y estilos de vida.
Por otra parte soy profesor titular del curso de nutrición ortomolecular, del Diplomado de Medicina de Longevidad en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, y coordinador del Diplomado de Nutrición Ortomolecular en el mismo prestigiado instituto regiomontano.
Imparto platicas y conferencias de nutrición para lograr una vida saludable, previniendo enfermedades, dirigidas a profesionales de la salud y a educar al publico en general en diversos institutos, foros, congresos, estaciones de radio y organizaciones sociales en diversos lugares del mundo, incluyendo la ciudad de México y Seattle Washington.
Escribo y publico artículos de nutrición saludable, nutrición ortomolecular, naturopatía, he creado y administro diversos sitios de Internet y Blogs con una finalidad de divulgación y educación.

http://www.biogenesis-institute.com/
http://www.ahanaoa.info/